Soy Aaron Gwilliam.

Echo de menos el aroma del humo de segunda mano. En realidad, es una mezcla de polvo, humo y grasa. Para mí, así huele el trabajo. Cuando era adolescente, mi padre trabajaba de leñador y camionero, como todo el mundo en nuestro pueblo. En la vida conocí a un hombre más humilde, amable y trabajador. Mi papá trabajaba de 10 a 12 horas al día y pasaba largos periodos de tiempo en los campamentos madereros. Cuando él no estaba, mis dos hermanos y yo trabajábamos en nuestra granja. Lo extrañábamos, especialmente cuando las cosas no iban bien.

La tala de árboles está clasificada sistemáticamente como uno de los trabajos más peligrosos del mundo. Si ve a mi papá, sabrá por qué. Camina con una cojera considerable y tiene cicatrices en sus manos y cara. Cuando sonríe se ve que lleva implantes y le faltan dientes. Todo esto se debe a accidentes de trabajo.

Ahora vivo en Salt Lake City y a veces me siento como si estuviese a un millón de millas de casa. Trabajo en una oficina con una bonita silla y un escritorio personal. Voy vestido de traje, nada de botas y jeans. A veces, siento como si hubiese traicionado a mis orígenes. Me pregunto si tomé la decisión correcta porque esta vida me resulta un tanto extraña, como si no fuese conmigo. Una parte de mí desea estar en casa talando, haciendo leña, cortando ramas de árboles y trabajando en la granja. Añoro la humildad de los tipos buenos y honestos. Aquellos que trabajan duro todos los días así llueva o haga sol. El mundo gira gracias a su sangre, sudor y lágrimas. Esta es mi gente y yo soy uno de ellos.

Al final, estudiar derecho fue una decisión correcta. Demando a compañías de seguros de parte de personas que sufren accidentes laborales. No soy un gigante corporativo ni un abogado especializado en seguros traicionero. Ayuda a gente real que tiene problemas reales. Ayudo a aquellos que sacrifican su integridad física para que sus jefes se hagan ricos. Trato a mis clientes como si fueran de mi familia y dedicaré toda mi sangre, sudor y lágrimas hasta llegar al final del caso, porque cuando me entrevisto con un cliente veo a mi padre. Recuerdo épocas en las que no podía trabajar porque estaba lesionado. Recuerdo a vecinos que murieron o perdieron extremidades en el trabajo.

Mi padre me enseñó que cualquier trabajo bien hecho y con integridad es algo de lo que enorgullecerse.

Estoy orgulloso de mis orígenes. Estoy orgulloso de ser quien soy. Y me encanta ayudar a los Davides del mundo a tumbar a sus opresores Goliaths.

Admisión en el Colegio de Abogados

Utah, 2011

Tribunal de Distrito de Utah, 2011

Tribunal Federal de Quiebra, 2011

Reconomcimientos y premios

Beca de derecho L. Warden Hanel Memorial, 2010 – 2011

Membresías y asociacioes profesionales

Organización de abogados J. Reuben Clark Law Society, Director Sección de Lesiones Personales

Asociación por la Justicias de Utah – Director de Compensación al Trabajador

Formación académica

Doctorado en Jurisprudencia por la Facultad de Derecho de Gonzaga, Spokane, (Washington)

Licenciatura en Humanidades por la Universidad de Utah, Salt Lake City (Utah)

Especialidad: Dirección de empresas

Trabajos publicados

Efectos Extraterritoriales en la Exención Relativa a la Tasación de Inmuebles en el Noveno Circuito, Notas: Tribunal de Quiebra del Distrito Este de Washington, Volumen XXII, Número 1, 2011

Idiomas

Coreano

Soy Daniel Vazquez.

Daniel Vazquez

46 USD. Eso es todo lo que llevaba mi padre en el bolsillo cuando salió de Cuba y llegó a este país en 1961. Enseguida se puso a trabajar limpiando cines por la noche y sirviendo mesas por el día. Después sirvió mesas por casi dos décadas. A partir de entonces, trabajó haciendo y vendiendo jugo en una camioneta. Siguió pintando casas y luego trabajó para una compañía de suministros de pintura. Mi padre no tuvo fiesta de los treinta años, ni fiesta de jubilación, ni reloj de oro. Han pasado 59 años desde que llegó a este país y sigue trabajando a tiempo parcial. Más de medio siglo de trabajo para que mis hermanos y yo tengamos oportunidades.

Ahoro veo a otros que se esfuerzan para llevar una vida mejor y darles las mismas oportunidades para sus hijos. Unos pocos desafortunados sufren lesiones en el trabajo, sin negligencia alguna o mínima por su parte. Un accidente laboral puede ser devastador. Existe un sistema que se encarga de las facturas médicas y de las indemnizaciones a los trabajadores mientras están de baja, pero a menudo dicho sistema no atiende a estos trabajadores. Las compañías de seguros suelen ser magníficas hasta que una baja laboral se encarece o dura más de lo esperado. Ahí es cuando llegan las denegaciones y el fallo de un sistema que se supone que está ahí para los trabajadores. Esa es la gente a la que represento, es decir, aquellos a los que les ha fallado el sistema. Nada me enorgullece más que ayudar a que se haga justicia.

Así sea en inglés o español, es un orgullo para mí ofrecer una voz contundente a aquellos trabajadores lesionados que más lo necesitan.

Admisión en el Colegio de Abogados

Utah, 2014

Idiomas

Español

Formación académica

Doctorado en Jurisprudencia por la Universidad de Brigham Young, Provo (Utah)

Licenciatura en Humanidades por la Universidad Internacional de Florida, Miami (Florida)

Especialidad: Ciencias políticas


This is also available in: Inglés

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